Natalia H. Sellan, hija de Jacqueline Sellan Bodin, nació en el sur de Chile y creció en una casa donde los libros eran parte del paisaje cotidiano. Su madre, escritora, le leyó desde muy temprano cuentos y novelas infantiles.
En ese entorno surgió su amor por el dibujo al descubrir, desde niña, que las ilustraciones no solo acompañaban las historias, sino que contenían mundos propios, silenciosos y sugerentes.
Esa temprana fascinación por la imagen como territorio narrativo marcaría su trayectoria.
Se tituló de periodista, formación que fortaleció su mirada observadora y su interés por los relatos, pero fue en el arte donde encontró su forma más natural de expresión.
A lo largo de los años experimentó con distintas técnicas, incluyendo la pintura al óleo, hasta acercarse cada vez más a la pluma y a los lenguajes sobre papel, medios en los que hoy desarrolla la mayor parte de su obra.
Su trabajo explora la relación entre detalle, atmósfera y sugerencia visual, invitando al espectador a detenerse y descubrir las historias ocultas que habitan en cada trazo.